Entrevista a don Jaime hernández Alonso, Director del Centro Penitenciario de Albolote

D. Jaime Hernández Alonso. Director del Centro Penitenciario de Albolote
D. Jaime Hernández Alonso. Director del Centro Penitenciario de Albolote

Desde cualquier punto de vista que lo miremos, al Centro Penitenciario de Albolote donde habitamos, se le puede describir como un centro de población organizado como comunidad, una ciudad. Más aún si consideramos que la palabra “ciudad” proviene del vocablo latino civitas, que se refería a una comunidad autogobernada.

En esta ciudad habitamos alrededor de dos mil personas, o lo que es lo mismo, una población superior en número de habitantes, al cuarenta por ciento de los municipios de Granada, por lo que en cierto sentido podríamos equiparar el cargo de Director de este conglomerado al de un Alcalde de un municipio de similar demografía, todo con las dificultades añadidas propias de un establecimiento penitenciario.

La Voz del Mako ha tenido el privilegio de entrevistar a don Jaime Hernández Alonso, Director del Centro Penitenciario de Albolote, natural de Medina del Campo, con una larga trayectoria en Instituciones Penitenciarias en donde se ha forjado profesionalmente desempeñando cargos de Jefe de Servicios en Basauri, Jefe de Servicios en Málaga, Administrador, Subdirector de Régimen, Director en San Sebastián, Algeciras, Jaén, Alicante. Le trasladamos nuestras preguntas e inquietudes abordando diferentes temas como trabajo, cultura, voluntariado, legislación, procedimientos, permisos, alimentación. No dudó en responder a nuestras preguntas, de las que publicamos un extracto:

P: Don Jaime, comenzamos con una pregunta elemental que tiene que ver con la comparación que hemos hecho anteriormente entre un Alcalde y un Director de Prisiones. ¿Cómo se dirige una ciudad de estas características donde la responsabilidad de la luz, agua, alimentación, educación, y seguridad de casi 1500 personas están centralizadas en un mando único?

R: Ante todo apoyándome en un buen equipo de trabajo, sin ellos mi labor sería imposible. Intento estar al tanto de lo que ocurre en todas las áreas, visitándolas, hablando con los responsables de cada una, interesándome por conocer sus problemas, buscando soluciones. Para ello cuento con una información ágil y constante de mi equipo. Recibo información de lo que ha pasado el día anterior. Lo más relevante de cada área me llega.

P: ¿No cree usted que si existiese de parte de los internos un conocimiento mayor de la legislación penitenciaria, esto redundaría en el mejor funcionamiento de la institución? ¿De qué forma se podría suplir esa carencia?

R: Creo que en una prisión lo fundamental es la educación y la convivencia. El saber estar, sea en un Módulo de Respeto o en el 1, 4 o 5. Ahora bien, soy de los que creen que todo es mejorable, y a lo mejor sería oportuno organizar unas jornadas sobre el conocimiento de la legislación.

P: Cuando llegó usted a este centro intentó incentivar mucho a los empresarios para que vinieran a trabajar aquí aprovechando el potencial de los internos. ¿Con qué problemas se ha encontrado usted aparte de la crisis?

R: Poder trabajar en prisión aunque no esté muy bien remunerado, no solo sirve para hacer más llevaderas las largas horas en prisión, también ayuda a la creación de hábitos responsables y para muchos, no tener que depender de la familia. Por estas razones la búsqueda de estos acuerdos con empresarios es constante. Nos interesa fomentar el trabajo en prisión, pero sin duda se vive una situación muy difícil afuera. En su momento hablé inclusive con el Alcalde de Albolote porque hay un polígono industrial muy importante en la zona. El Delegado del Organismo Autónomo y yo, nos esforzamos en que los empresarios conocieran las posibilidades que tiene la prisión. De aquello surgieron algunas propuestas, pero no se logró ningún acuerdo.

P: Hablando de trabajo, ¿nos podría decir cuáles son los criterios para optar a un puesto en la Bolsa de Trabajo del centro?

R: Se tienen en cuenta muchos factores. Para comenzar se prefiere a los que tienen una condena más larga. No tiene sentido adjudicar un puesto de trabajo a una persona con una condena muy corta, no tiene lógica. Se tiene en cuenta la capacitación, las cargas familiares, la condena, la conducta. Todo eso se puntúa y se coloca en la bolsa. El interno tiene que pasar a un modulo de respeto, y luego pasar a un modulo de trabajo. Hay que recordar que son trabajos extramodulares, que requieren estar en un módulo de respeto, porque son trabajos que exigen la salida del módulo y buena conducta.

P: Hablando de las relaciones del centro con otras instituciones del exterior: ¿Puede decirnos en qué sentido se producen estas relaciones y con quién se dan?

R: Las relaciones con el exterior corresponden al Director, ya que representa tanto a la Secretaría General como al Organismo Autónomo. Luego está en función de los contextos, por ejemplo, en el ámbito cultural, siempre a través de la Subdirección de Tratamiento, si se trata de conseguir actividades o determinadas colaboraciones solicitamos el apoyo de la Diputación, de la Universidad de Granada y otros organismos o asociaciones públicas o privadas. Pero el director siempre tiene que estar presente porque interesa a la institución y porque ellos no pueden hacer nada al margen de la Dirección. Una colaboración activa que ha mejorado mucho es la que mantenemos con la Diputación de Granada de la que, por ejemplo, surgió el apadrinamiento de la publicación de la revista del centro “La Voz del Mako”.

P:¿Cómo valora el trabajo del voluntariado en el C.P. de Albolote?

R: Contamos con un voluntariado excepcional. Valoro muchísimo su colaboración la cual es importante para los internos y fundamental para la institución, especialmente porque ayuda a mantener esa relación con el exterior. Las ONG ayudan mucho, generan mucha actividad y nuestra valoración es altamente positiva. Todos los años nos reunimos para ver las actividades que desarrollan y la posibilidad de ampliar esa colaboración.

P: ¿Cómo se podría fomentar aún más esa colaboración?

R: Generalmente son estas organizaciones las que se acercan al Centro y se ofrecen a colaborar y presentan un programa que pasa por el equipo de Dirección. Estamos siempre dispuestos para acoger y estudiar nuevas propuestas y seguiremos buscando nuevas colaboraciones, las cuales contarán con todo nuestro apoyo. Intentamos que sean cada vez más, aunque últimamente se han reducido, debido principalmente a que, como su nombre indica, son voluntarios y deben ser ellos mismos los que financien todo, el transporte etc., ya que las subvenciones que se empleaban para ello ya no se reciben. Por otro lado y por estas mismas razones hay que reconocer y agradecer a muchos voluntarios que lo son en toda la extensión de la palabra, como la Pastoral Penitenciaria que vienen independientemente de las circunstancias actuales. A todos ellos hay que agradecer su valiosa colaboración.

P: En referencia a las actividades culturales nos gustaría saber a cuáles les da usted prioridad, si considera que primero es la escolarización y luego todas las demás actividades que se hacen en todos los talleres de los módulos de tipo cultural.

R: Para mí lo que es fundamental es la escolarización. Tenemos internos que leen y escriben pero hay que leer dos o tres veces los documentos para saber lo que quieren decir; por eso lo fundamental es la escolarización, primaria y después la secundaria, por este orden.

P: Don Jaime, muchos internos sienten curiosidad acerca de los motivos por los que, si los requisitos para la obtención de un permiso, son haber cumplido la cuarta parte y observar buena conducta, ¿por qué en la mayoría de los casos la Junta de Tratamiento exige haber cumplido la mitad de la condena antes de poder valorar su solicitud?

R: La cuarta parte y la buena conducta son los requisitos básicos sin los cuales no se podría acceder a los permisos, pero luego el tratamiento es individualizado, cada persona y cada caso es totalmente distinto, aparte que hay también consideraciones de seguridad. Hay exigencias en algunos casos de cumplimiento de la mitad de la condena, exigencias de seguridad, no de tipo legal. En otros casos cuando el delito es el mismo, algunos se preguntan por qué sale él y yo no. La respuesta es que el delito puede ser el mismo, pero hay que considerar cada caso individualmente, y que cada miembro de la Junta plantea sus consideraciones de forma independiente. Cada interno tiene circunstancias penales y personales diferentes, y en muchos casos las propias medidas de seguridad establecen la conveniencia de estudiar muy detalladamente el riesgo de quebrantamiento. Los extranjeros con expedientes de expulsión abiertos, son una muestra de esta necesidad de estudio de cada caso.

P: ¿Por qué en algunos casos el acuerdo inicial de la Junta es desfavorable y luego, cuando el Juez de Vigilancia pide informes al Educador este envía uno favorable?

R: El Educador puede contestar cuando se le pregunta, que un interno tiene una buena conducta, que realiza un montón de actividades, que es muy buen preso, pero ese informe no lo es todo, no olvidemos que como suelen decir, se puede ser “muy buen preso y mal ciudadano”.

P: Hay que destacar el respeto excesivo que algunos internos tienen a transmitir al director sus peticiones. ¿Recibe usted muchas solicitudes de audiencia, quejas o sugerencias de los internos?

Intento hablar con cada uno de los internos que me solicitan una audiencia. Es difícil por cuestiones de tiempo, pero cuando mandan escritos en sobre cerrado, les aseguro que me leo todas las cartas, todas las leo, lo que pasa es que en las cartas a lo mejor me comentan temas que son para el administrador, para seguridad, o para tratamiento, pero yo las leo todas, en el día, o a lo mejor en dos o tres días por cuestión de tiempo.

P: Señor Director, pasando ahora al área de la alimentación y de los economatos, tenemos entendido que en otras prisiones incluso por demandaduria se puede pedir algunos alimentos. Aquí es imposible y nos encontramos con el problema añadido de abastecimiento de los economatos. Los martes se reponen las existencias de los economatos en cada módulo, abren el miércoles y el viernes ya no tenemos prácticamente nada que comprar. ¿Cómo se podría solucionar esto?

R: Pedir productos de alimentación por demandaduria no está previsto ni en este ni en otros centros salvo que sean productos dietéticos o algo así. El economato central debe de servir todos los productos que hay en la lista, y este listado aparte de que lo tiene dentro el economatero, para ver los precios y los productos, también debe de estar expuesta fuera para que el interno pueda verla, y demandar los productos que están en la lista. Hay artículos, como por ejemplo el televisor, que no están en esta lista, pero la mayoría de ellos debe haber existencias el economato. También pueden enviarnos una relación de artículos que consideran que deberían venderse en el economato, eso se mira y se valora. Eso no creo que sea ningún problema.

P: ¿Cómo le gustaría ser recordado? ¿Como un director que fue cambiando, adaptándose a los tiempos de la autoridad penitenciaria o como un director que marcó el principio del cambio.

R: Ni lo uno ni lo otro, me gustaría ser recordado como un profesional que hizo bien su trabajo.

El equipo de La voz del Mako junto al director del Centro Penitenciario de Alborote
El equipo de La voz del Mako junto al director del Centro Penitenciario de Alborote
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