El preso del Módulo 2 y su ‘Loca’

[Por Elías G.F.L.]

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Burt Lancaster, en 'El Hombre de Alcatraz'

Tal vez estas líneas no sirvan de mucho, tal vez el lugar desde donde se escriben tampoco sea el más deseado, pero si de algo estoy seguro es de que salen desde el corazón. Un novato en un centro penitenciario, presa fácil para una jauría de almas que sin rumbo matan las horas con conflictos surrealistas, presos de sus miedos y verdaderas realidades.

Tal vez sigas leyendo estas líneas, tal vez sientas que te interesa, pero si de algo estoy seguro es de que salen desde el corazón. El orden, los números, los códigos y tu identidad han cambiado en un instante, pero los sentimientos siguen estando en tu alma y de todos ellos surge una historia real o un cuento de navidad.

Érase una vez un humilde hombre que tenía una casita en un pueblecito llamado Módulo 2. El hombre de talle menudo era arisco e independiente, pero con cualquier cosita se conformaba, disfrutaba de todos los momentos de sol que en estas fechas son cada vez más escasos. Todos los días se le veía en un rincón con una cajita de madera, de esas donde se recoge la fruta. Los días fueron pasando y en esa caja escondía un sentimiento: un gorrión en una jaula de madera en la que apenas estaba porque su dueño compartía todos sus momentos con él. Lo alimentaba, jugaba con él e incluso en su habitación le hacía un hueco en su cama. Lo que ese hombre tenía en su interior era un corazón inmensamente infinito.

Las semanas fueron pasando y el frío hizo que su Loca, que así es como la llamaba, un día amaneciese muerta en su cajita de madera. En los ojos de ese humilde hombre se veía la tristeza de cuando se nos va un ser querido. Este cuento o historia podía acabar aquí pero hace unos días ha recibido otro regalo, otra Loca, una gorriona a la que ofrecer esos buenos sentimientos, ese buen fondo que sabe compartir con la gente que le respeta.

Tal vez no te haya gustado lo que has leído, tal vez lo hayas leído hasta el final, pero si de algo estoy seguro es de que todas estas palabras han salido desde el corazón.

Tú me bautizaste como Leonidas y yo a ti como el verdadero Espartano.

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2 comentarios sobre “El preso del Módulo 2 y su ‘Loca’

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