Las sensaciones del que pisa por vez primera vez una cárcel

[Por E.D.]

Todos hemos sido en algún momento principiantes: en conducir, en montar en bicicleta, en el amor, en ser padres, en el matrimonio… Los internos también coincidimos en ser principiantes en lo de ser presos.

Cuando te encuentras entre rejas, por primera vez, te embarga la incertidumbre ya que, en ese momento, tu ignorancia sobre la vida en prisión es total. La nostalgia también te entristece, junto a la sensación de soledad. Un flujo constante de pensamientos se agolpa en la mente buscando los motivos que justifiquen la causa que te ha llevado a esa irremediable situación, donde todo lo que te vincula al exterior está fuera de tu alcance. Con el paso del tiempo, esa incertidumbre se ve acrecentada por el hecho de que no sabes cuándo se va a celebrar tu juicio y qué resultado tendrá.

Compruebas por los compañeros de módulo que, en la mayoría de los casos, la prisión preventiva se mantiene durante un largo periodo de tiempo (meses y meses), convirtiéndose en tortura psicológica. La monotonía, el no saber qué condena te aplicarán y algún que otro compañeros que no se adapte al sistema, serán las principales causas. Una vez celebrado el juicio, condenado, tu mente se libera de esas preocupaciones y surgen otras como que el veredicto no ha sido lo justo que esperabas o que la sentencia firme no llega y se alarga otros meses evitando tu clasificación inmediata y el pase a un grado que te dé otras ventajas dentro de estas cuatro paredes. Y así sucesivamente hasta alcanzar la libertad. ¿Merecen la pena todos estos sacrificios?

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3 comentarios sobre “Las sensaciones del que pisa por vez primera vez una cárcel

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  1. Estoy totalmente de acuerdo en que la primera vez que realizamos cualquier acción desde empezar a cocinar, hasta coger un vehículo, se pasa muy mal, tienes incertidumbre, no sabes lo que pasara, como acabara aquello… pues no quiero imaginarme la incertidumbre que se crea la primera vez que vas a Albolote como un interno. Aquellos momentos deben de ser inolvidables, adaptarte a vivir en una celda, con unos compañeros, comer todos juntos, crear algún vinculo… todo debe de ser muy difícil, algunos pierden su familia, o desconectan temporalmente de ella. Todo es muy duro, por eso invito desde aquí, a que se hicieran grupos de apoyo, es decir, aquellos internos que llevan bastante tiempo, que saben lo que se cuece por esos terrenos, deberían poder reunirse, con los recién llegados, casi de manera obligada, para que les orientaran, les asesoraran de todo lo que les espera. Creo que podría ser algo muy positivo para el recién llegado, tener una toma de contacto con experiencia.

    1. Gracias Nikita, por tu comentario. Soy un interno que ha entrado en la cárcel por primera vez. La orientación es importante. Trato de coger experiencia y llevarlo lo mejor posible. También te digo una cosa: de aquí se sale pero la cárcel es muy dura. Muchas gracias. Saludos desde la Voz del Mako. Fdo.: Antonio

  2. y me imagino que ese es solo el principio, al ser sentenciado severamente se debe de sentir un terror indescriptible, viene otra realidad mucho mas dura, el ser llevado a la prision, ver su fachada aterradora, donde seguramente te invade un pavor incontrolable con el solo hecho de imaginar que te van a hacer ahi adentro, te espera el infierno, y lo peor, lo peor debe ser el pensar en las personas que mas quieres y que mas te quieren en esas noches inconsolables y hostiles. Afortunadamente nunca he ido a prision pero debe ser mejor morir..

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